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Una buena conciencia es una conciencia fuerte, sana. Puede compararse a una buena tierra, que ha sido limpiada, desalojando piedras y mala hierva, para que produzca una buena cosecha.
La meta de una buena conciencia es tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres.
Pablo dijo a Timoteo que la meta de la vida cristiana es un amor genuino... nacido de corazón limpio y de buena conciencia y de fe no fingida.” (1ª de Timoteo 1:5)
Pedro motivaba a los creyentes a tener una buena conciencia para que cualquiera que falsamente hablara mal de ellos fuera avergonzado (1ª de Pedro 3:16)
Una conciencia limpia solo puede ser lograda por la sangre de Cristo. Esta se relaciona a un corazón casto o purificado, libre de cualquier contaminación que manche, adultere, corrompa o envilezca (Hebreos 9:13-14) “¿Cuánto más la sangre de Cristo, el cual mediante el Espíritu Eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará vuestras conciencias de obras muertas para que sirváis al Dios vivo?”
Cuando llegamos a ser cristianos experimentamos una conciencia limpia mediante la sangre de Cristo. Sin embargo experimentaremos obstáculos innecesarios en nuestra vida cristiana si no continuamos teniendo una buena conciencia ante Dios y ante los hombres.
“Por tanto si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda.” (Mateo 5: 23-24)
Una buena conciencia es la que nos permite mirar a cualquiera a los ojos, sabiendo que ninguno puede señalarnos con el dedo y decir “Tú me hiciste daño y nunca trataste de arreglar las cosas”.
Somos responsables por:
1.- Cada pensamiento (2ª de Cor. 10:5) “Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.”
2.- Cada palabra (Mateo 12:36)”Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio”.
3.- Cada acción (Romanos 2:6) “el cual pagará a cada uno conforme a sus obras” (2ª de Corintios 5:10) “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o malo”
4.- Cada actitud “El que guiña los ojos, que habla con los pies, que hace señas con los dedos, perversidades hay en su corazón; anda pensando el mal en todo tiempo; siembra las discordias.” (Priv. 6:13-14)
5.- Cada motivo de nuestro corazón (Jeremías 17:9-10) “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿Quién lo conocerá?
Yo Jehová, que escudriño la mente , que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras.”
La gracia: Es la fuerza dinámica que Dios nos da y que trae el deseo y el poder para hacer su voluntad.
Hay cinco aspectos importantes de la gracia:
1.- La gracia es dada a cada persona ( Tito 2:11) “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres”
2.- La gracia es un regalo (Efesios 2:8-9) “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros pues es don de Dios no por obras, para que nadie se gloríe.”
3.- La respuesta a la gracia trae mas gracia (2ª de Pedro 3:18) “Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.”
4.- Se puede resistir a la gracia (Hebreos 12:15) “Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe y por ella muchos sean contaminados,”
5.- La gracia es dada solo a los humildes (Santiago 4:6) Pero el da mayor gracia. Por esto dice: “Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes, Someteos pues a Dios; resistid al diablo y huirá de vosotros.”
David clamaba por un corazón limpio
Salmo 51:10-11 “Crea en mí, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.
No me eches de delante de ti, y no quites de mí tu Santo Espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación, y espíritu noble me sustente”.
Salmo 24:3 “¿Quién subirá al monte de Jehová ¿Y quién estaré en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón, el que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño. El recibirá bendición de Jehová y justicia del Dios de salvación. Tal es la generación de los que te buscan, de los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob.
Un verdadero arrepentimiento lo ilustra la parábola del hijo pródigo: (Lucas 15:11-24)
“Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes.
No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.
Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle.
Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.
Y volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!
Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.
Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.
Y levantándose, vino a su padre, y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.
Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.
Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; porque este mi hijo; muerto era, y ha revivido; se había perdido y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.
Ø El arrepentimiento empieza con “volver en sí”
Ø Arrepentimiento es reconocer que “he pecado”
Ø El arrepentimiento reconoce falta de “mérito personal”
Ø El arrepentimiento “acepta nuevas limitaciones”
Ø El arrepentimiento no se resiste cuando “se le pone a prueba”
Ø El arrepentimiento “convencerá a los escépticos”
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