Banner
Soy Unica Y Especial PDF Print E-mail
Written by Administrator   

¿Alguna vez te dijeron cuando eras niña;  palabras como estas: - no seas fea, -no seas tonta , o -que mala eres,   probablemente te dijeron  cuando te portabas mal que ya no te querían, en ocasiones no te decían palabras como estas,  pero te hacían gestos de desaprobación en casi todo lo que hacías.   Probablemente esta situación produjo en ti una sensación de inseguridad y temor de no ser aceptada.  Esto me trajo a la mente la historia del “Patito feo” que casi todas escuchábamos cuando éramos niñas.

 

Este pobre patito no sabía ni quien era su mamá, ni su papá, pues cuando era un huevo fue a parar al nido equivocado, y creció pensando que era un patito, pero como era diferente a los demás se burlaban de él  y era rechazado, mas tarde se fue a un gallinero y comenzó a pensar que  quizás era un pollito y por ser diferente también se burlaron de él y fue rechazado y así continua su historia hasta que empieza a sentirse muy triste e inadecuado, se comienza a aislar y finalmente se separa de todos,  mientras que los sentimientos de soledad, orgullo, rebeldía y amargura comienzan a ENDURECER su corazón.

 

Un día;  cuando se encontraba casi congelado,  lo recogió un granjero y lo llevó a su casa, pero como era muy torpe en su caminar todos lo golpearon y finalmente  lo sacaron de la casa.  Nuestro patito se sintió más herido y despreciado y así cerró su corazón al amor,  pues terminó por creer que nadie lo amaba,  que no era importante para ninguno y  por lo tanto;  determinó en su corazón que ya no iba a buscar a nadie para no sufrir más.

 

En este triste estado crece hasta que un día llega a un estanque y se ve reflejado en el agua y se da cuenta que ya no es un pobre patito feo,  sino que sus plumas son hermosas y levantando sus ojos al cielo,  se da cuenta de que, en el estanque hay más criaturas como él, que también son muy hermosas,  pues son cisnes y no patos.

 

Así termina la historia de nuestro patito feo, y para muchas personas esta historia es parte de su vida  real, pues siempre están buscando ser aceptadas por los demás,  algunas veces haciendo “cosas” mas allá de sus fuerzas y otras veces tratando de imitar a otros sin darse cuenta de que son personas “especiales y diferentes”  a las demás.

 

Esta historia tuvo un final feliz, pero para muchas personas que su vida todavía se encuentra en la búsqueda de una aceptación, le diré que nuestro Padre Celestial la ama como usted es, la acepta a través de su hijo Jesucristo y la incorpora a su enorme familia; la familia de Dios.

 

Si usted se mira reflejada en el estanque de la Palabra de Dios, se dará cuenta que:

 

1.- Somos creados a imagen y semejanza de Dios. (Gen. 1:27)

2.- Que podemos amarnos unos a otros, pues ahora tenemos el amor de Dios derramado en nuestros corazones por su Espíritu Santo, quien viene a consolarnos y a transformar y sanar nuestro corazón.

 

A.-  Deje de buscar  su aceptación de acuerdo a los parámetros del mundo, donde el dios de este siglo (el diablo) ha cegado el entendimiento de los que no creen para que no les resplandezca la luz del Evangelio de la gloria de Cristo.

 

B.-  Deje de observar lo que posee materialmente

No se compare con los demás con respecto a lo que poseen,  o  que riquezas pueden hacer.  La Palabra de Dios dice que no amemos al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Busquemos primero el Reino de Dios y lo demás nos será añadido

 

C.- No se compare con otros de acuerdo a la forma en que actúan.

La palabra de Dios nos dice que no nos atrevamos ni a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos.  Pero ellos midiéndose y comparándose consigo mismos no son juiciosos.

 

D.- No se compare en cuanto a posición en el mundo, deje de preguntarse:   ¿Qué tan importante soy?   Pues no ha elegido Dios a los pobres de este mundo para que sean ricos en fe ?   Y si le amamos seremos herederos del Reino de Dios y de sus riquezas en gloria.

 

La Palabra de Dios también nos dice que amemos a nuestro prójimo sin hacer acepción de personas.

 

E.- No se compare a otros de acuerdo a su apariencia.

Cuando Dios la diseñó la hizo única y especial, así que no se preocupe de cómo puede lucir y ser igual a otra persona porque no hay dos como usted, sea original.  Cuando el profeta Samuel buscó un rey para Israel;  buscó a Saúl porque lo vio bien parecido y muy alto ,  pero Dios le dijo:  No mires a su parecer, ni a lo grande de su estatura, porque Yo lo deshecho.  “Jehová mira el corazón y no lo que el hombre mira”

 

F.-.- Deje de compararse con la gente.

El  “Temor al hombre pone lazo, mas el que  Confía en Jehová será exaltado”. Y la Escritura también nos dice que maldito el hombre que confía en el hombre, porque será como retama en el desierto y como secadal en tierra seca.  “Ninguno se gloríe en los hombres” .

 

G.- Deje de tratar de probar lo que vale.

La Palabra de Dios nos dice que somos salvos por medio de la fe, no por obras para que nadie se gloríe.  Nuestro precio es la sangre de Cristo y no hay nada más valioso que eso.

 

H.- No trate de cambiar por sus propias fuerzas .” Engañoso es el corazón más que todas las cosas y perverso, ¿Quién lo conocerá ?  Solamente Dios conoce nuestros corazones, y El sabe que cosas se anidan en cada uno de nosotras,  Así que pidamos a Dios que nos muestre nuestro corazón para ver que cosas nos están contaminando. “Pues lo que sale del corazón, eso contamina al hombre”. (malos pensamientos, adulterios, fornicaciones, homicidios, hurtos, avaricias, maldad, engaño, lascivia, envidia, maledicencia, soberbia, insensatez, hechicerías, etc.)

 

3.- Motivos verdaderos para aceptarnos a nosotras mismas.

Observemos un fundamento sólido que es la Palabra de Dios, edifiquemos nuestra vida sobre la roca que es Cristo y no sobre la arena que es el mundo. “La mujer sabia edifica su casa, mas la necia con sus manos la derriba”  “ Toda carne es como hierba y toda la gloria del hombre es    como la flor de la hierva, la hierva se seca;  la flor se cae, mas la Palabra del Señor permanece para siempre.”

 

Veamos lo que somos en Cristo:

 

Estar en Cristo significa que somos perdonados, porque el Señor dice que si confesamos nuestros pecados y nos arrepentimos El nos perdonará y nunca más se acordará de nuestros pecados.

 

Somos aceptados puesto que en El no hay ninguna condenación, los que no viven conforme a los deseos de su carne sino conforme al Espíritu.

 

Tenemos vida eterna, porque el que tiene al Hijo de Dios tiene vida eterna.

 

Somos hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús

 

Somos nueva creación, porque si alguno está en Cristo es nueva criatura, las cosas viejas pasaron, todas son hechas nuevas.

 

Somos templo de su Santo Espíritu

 

Disponemos de su fuerza.  Cristo es nuestra cabeza y el venció sobre toda fuerza del mal, y fue levantado de los muertos y con ese mismo poder Dios le sentó a su diestra sobre todo principado y potestad y señorío y todo nombre que se nombra no solo en este siglo sino también en el venidero, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales juntamente con Cristo. Y nos dio el poder de su Espíritu Santo.

 

Hemos sido liberados del poder de las tinieblas a través de la sangre de Cristo.

 

Tenemos acceso al Trono de Dios,  pues hemos sido hecho cercanos a El por la sangre de Cristo, por lo cual podemos acercarnos sin temor a Su Presencia.

 

Tenemos una herencia en los cielos, pues ahora somos coherederos con Cristo.

 

En Cristo estamos completos, no nos falta nada.

 

Tenemos mucho más de lo que el mundo busca, tenemos sabiduría que Dios nos da si le pedimos con fe.

 

Nuestros valores son diferentes a los que tiene una persona del mundo (II de Cor. 6: 9-10)

“Como desconocidos, pero bien conocidos; como moribundos, mas he aquí vivimos; como castigados, mas no muertos; como entristecidos, mas siempre gozosos; como pobres, mas enriqueciendo a muchos; como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo”.