Por Que Se Rebelan Nuestros Hijos? PDF Print E-mail
Written by Administrator   

Estamos viviendo tiempos de gran conmoción para el mundo,  la sociedad está resquebrajada por ausencia de los valores cristianos y la responsabilidad personal por lo cual  la familia ha perdido su unidad.

 

Los hogares se rompen cada día con más frecuencia, trayendo  confusión a los hijos.  Los padres no se casan , viven un tiempo juntos y luego se separan y otros se divorcian fácilmente.  De ahí que  vemos adolescentes rebeldes, jovencitas embarazadas, abuso infantil, abortos, y drogadicción,  con frecuencia consecuencia de padres irresponsables, egoístas que no quieren ceder “sus derechos”.  Estas y otras causas hacen que los hijos carezcan de lo que necesitan desesperadamente: UN HOGAR.

 

A nuestro alrededor cada vez existen más instituciones que ofrecen cuidar a los hijos desde muy tierna edad y todo para facilitar a la madre para que pueda trabajar. Esto no quiere decir que la mujer no pueda trabajar, en ocasiones se hace una  necesidad real, sobre todo si es una madre soltera o los ingresos de la familia son muy bajos.  La mayoría de los casos en que la madre trabaja es para pagar las cosas que no son realmente necesarias,  sino artículos de lujo.  Nuestros hijos necesitan más del amor y seguridad al lado de su madre que un aparato de televisión o un par de zapatos de “marca”.

 

Estudios recientes comprueban que los primeros años de la niñez son los más decisivos para la vida.  El niño se identifica con la persona que tiene mayor contacto con él, tomando rasgos de su personalidad, identificándose con ella, tratando de imitarla, aprendiendo de ella.  Por ello es determinante que el niño reciba desde muy temprana edad el cariño,  protección, crianza y aprendizaje de sus padres, para que se desarrollen sanos emocional y físicamente.  Tenemos que tomar en cuenta que lo que sembremos desde el inicio de sus vidas, será lo que ellos manifestarán en la adolescencia.

 

Cuando los padres dejan de satisfacer esas necesidades y no proveen un buen entorno familiar, los hijos empiezan a crecer con deficiencias emocionales, son inseguros, insatisfechos, confundidos, temerosos, rebeldes.  Hay un proverbio que dice: “EL HIJO REBELDE ES DOLOR PARA SU PADRE Y AMARGURA PARA SU MADRE ” (Prov. 17:25).     ¡Cuánta verdad hay en estas palabras!  y   ¡  Cuánto  sufrimiento hay en el corazón del padre que tiene hijos rebeldes!,    son     como saetas clavadas en su corazón.  ¿Será que estamos cosechando lo que sembramos? ;  en la mayoría de los casos es así.

 

Como padres no es suficiente decirle a los hijos lo bueno y lo malo, lo que deben y no deben hacer.  Es nuestro ejemplo el que ayudará a formar su carácter.  Hay un dicho popular que dice: “Tus hechos hablan tan fuerte, que tus palabras no se oyen”. Aprendamos como padres a dar de nosotros una entrega total, sin egoísmos.  El mundo nos está bombardeando cada día más con ideas erróneas, dándole a los padres muchas opciones para no sentirse bajo las presiones de la educación de sus hijos, delegándola fácilmente.  Pero la Biblia dice que Dios  ha hecho a los padres mayordomos de sus hijos, con la responsabilidad de la educación..  En Deuteronomio 6: 6-8 dice así:  “Debes pensar constantemente en estos mandamientos que te doy en este día.  Debes enseñarlos a tus hijos y hablar de ellos cuando estas en casa o cuando caminas con ellos; al acostarte y al levantarte.  Atalos a tus dedos y llévalos en la frente, y escríbelos en los postes de la puerta de tu casa”.

 

Nosotros los padres, somos los responsables de lo que nuestros hijos serán;  brindémosles un ambiente de seguridad y  paz para que no estén llenos de temores y puedan tener un desarrollo sano. Cuida muy especialmente lo que ellos ven en la televisión o en la computadora, la pornografía está saturando el ambiente, la hechicería y las prácticas de ocultismo se ven como “normales en esos programas” pero Dios dice que son  abominación para  El, y la persona que se adentra en ese terreno corre demasiado peligro.   La violencia también es una fuerte influencia en la vida de los niños que la ven tan “normal” en las películas;  de allí que las cortes estén llenas de jóvenes que en la mayoría de las ocasiones fueron descuidados por sus padres, o tuvieron malos ejemplos.

 

Tú,  padre; tú, madre, demuéstrales a tus hijos que los amas, muéstrales afecto, diles “ te amo”, “eres muy especial para mí”,  “Me caes bien”.     Bésalos, no importa la edad que tengan,  todo ser humano necesita afecto.  Abrázalos, respétalos como individuos, ellos son personas, con sus propios pensamientos, sus emociones, sus ideas.  Escúchalos, cada persona necesita exteriorizar sus pensamientos;  permíteles que sean francos contigo.  Aliéntalos, consuélalos y aprende a perdonarlos y a pedirles perdón cuando les ofendes, ellos necesitan sentirse amados, seguros de ser aceptados como son. Instrúyelos en el camino del Señor que aún cuando sean viejos no se apartarán de él,  siembra una visión clara en sus vidas de quiénes son y hacia donde van.  ¡Amalos!  Porque “Los hijos son un regalo de Dios... Dichoso el hombre que tiene su aljaba llena de ellos”. (Salmo 17:3)

 

Si tu hogar no refleja la paz y el gozo de nuestro Señor Jesucristo; es tiempo de que lo invites a ser el centro del mismo.  Si nunca has pensado en hacerlo te enseñaremos como puedes tener esa vida victoriosa y mejorar la relación con tus hijos y tu esposo, acércate a este ministerio